nuestra
historia

De la marina
a la cocina

Cuando Salvador Bonilla dejó la Marina, en la que había servido como cabo, decidió emprender su propio camino al seguir la tradición familiar de vender churros en las ferias. Desde temprana edad, había observado a su padre recorrer ferias y eventos locales ofreciendo churros.

Dos de los hermanos de Salvador Bonilla ya tenían churrerías exitosas en Ferrol: Churrería Bonilla y Churrería Bonilla el Pequeño, marcando un legado familiar sólido en la ciudad y la pasión por la tradición.

Inspirado por su experiencia en la Marina, Salvador nombró su negocio
“BONILLA A LA VISTA”. Al acercarse a un barco, respondía: “Cabo Bonilla a la vista” cuando le preguntaban quién iba, reflejando sus raíces marineras.

Esta frase histórica dio nombre a su churrería, que desde entonces se ha
convertido en un referente de tradición y calidad en A Coruña, guardando siempre vivo el espíritu familiar y marinero que le dio origen.

1932

Comienzo

Salvador Bonilla y su esposa se establecieron en Ferrol, donde abrieron su primera churrería, “BONILLA A LA VISTA”. Más tarde, también establecieron el Hotel Bonilla en el muelle de Ferrol.

1949

Desembarcamos en A Coruña

Años más tarde, en noviembre de 1949, Salvador, su esposa y sus hijos se trasladaron a A Coruña, donde inauguraron una nueva churrería en la Calle Orzán 138. Así nacía la primera churrería BONILLA A LA VISTA en A Coruña.

1950

La moto Guzzi y la Lata: nacen los
símbolos Bonilla a la Vista


Las patatas de BONILLA A LA VISTA se convierten en uno de los productos más solicitados por la hostelería local. César Bonilla, junto con su esposa Lolita, su madre y sus hermanas, se encargaban de la atención en el negocio y de envasar las patatas. César y su padre, Salvador, las freían durante toda la noche.

Estas deliciosas patatas se envasaban en latas rectangulares de 1 kg, y la marca estaba impresa en etiquetas diseñadas por la imprenta Roel. César distribuía el producto entre los hosteleros, primero en bicicleta, y más adelante, en la icónica moto Guzzi que aún se conserva en la fábrica actual.

1958

Traslado

1958 marcó un hito importante para BONILLA A LA VISTA. Comenzaron con el traslado de la churrería a la calle Galera, un lugar que sigue recibiendo a los coruñeses hasta el día de hoy. Más de 60 años después, este lugar es el destino de cientos de amantes del chocolate con churros y las mejores patatas fritas.

En ese entonces, la escasez de productos obligó a Salvador Bonilla a tomar la decisión de suspender la elaboración de las patatas fritas. No obstante, la idea nunca desapareció por completo, y 30 años más tarde, las patatas BONILLA A LA VISTA regresaron, esta vez fritas en una moderna fábrica.

1988

¡Arteixo a la vista!

Treinta años después de haber dejado de comercializar las patatas fritas, César Bonilla decidió apostar por el proyecto y puso en marcha la primera fábrica de patatas fritas BONILLA A LA VISTA en el Polígono de Sabón, en Arteixo, no muy lejos del mar.

Utilizando la mejor materia prima, patatas selectas, sal marina y aceite de oliva, se creó un producto único que rápidamente se convirtió en un gran éxito.

2000

Expansión

Llega una etapa de crecimiento y expansión del negocio con la apertura de nuevas churrerías BONILLA A LA VISTA en la ciudad de la Torre de Hércules: Centro comercial Cuatro Caminos (1992), en calle Barcelona 43 (1996), en la calle Real 54 (1997), en Juan Flórez 30 (2002), en Ramón y Cajal 45 (2006) y en Ronda de Outeiro (2010). BONILLA A LA VISTA llegaba así a diferentes puntos de la ciudad de A Coruña con sus churrerías.

2014

Bonilla a la Vista está de moda

La estética sencilla y elegante del embalaje de BONILLA A LA VISTA conquista ya mercados internacionales, logrando incluso hacerse un hueco en la capital gourmet, París, donde pueden encontrarse, entre otros lugares, en la selecta La Grande Épicerie.

Y, para completar la estampa, una de las Maisons de moda más importantes del mundo, Balmain, decide incorporar la bolsa de patatas BONILLA A LA VISTA a uno de los shootings de su campaña primavera-verano de 2014.

2016

Corea

En abril de 2016 aterrizamos en Corea del Sur con nuestras deliciosas patatas BONILLA A LA VISTA. La acogida fue extraordinaria (sus existencias se terminaron en dos horas) desde su llegada a puerto, donde las esperaban rostros conocidos de la sociedad coreana, hasta su incursión en tierra: ¡nuestras patatas llegaron a salir en televisión!

Actualmente nuestros navíos transportan varios contenedores llenos de patatas BONILLA A LA VISTA cada mes a Corea del Sur.

2016

Aniversario especial

Celebramos nuestro 85 aniversario por todo lo alto, renovando nuestra fábrica. Una inversión de más de medio millón de euros en tecnología punta, como nuestro nuevo tren de frito y un “ojo mágico” que detecta y descarta patatas quemadas.

2020

And the Oscar goes to…

En febrero de 2020 la película coreana Parásitos hizo historia siendo la primera cinta rodada en habla no inglesa en conseguir el Óscar a Mejor Película… y BONILLA A LA VISTA acaparó titulares en medio mundo -desde The New York Times hasta Reuters.

¿La razón? La decisión del director Bong Joon-Ho de incorporar una de las icónicas latas de medio kilo BONILLA A LA VISTA en una de las escenas más importantes del film. La imagen dio la vuelta al mundo, y las patatas BONILLA A LA VISTA se transformaron en un objeto de deseo sin fronteras.

2022

Y no paramos…

Hoy en día BONILLA A LA VISTA continúa fabricando su producto artesanal y tradicional, sin más ingredientes que patata de alta calidad, sal marina y aceite de oliva, en la fábrica de Sabón (Arteixo), un producto que cuenta ya con varios mercados en el extranjero, incluyendo Corea, Australia, Estados Unidos o Francia.

A la tradicional lata de medio kilo se ha sumado un nuevo formato, de 275 gramos, que se une a la familia de bolsas de 300, 150, 50 y 30 gramos. Y, por supuesto, los coruñeses siguen disfrutando de sus desayunos y meriendas en las seis churrerías BONILLA A LA VISTA de A Coruña.

Carácter tradicional

Secreto de familia

Empresa familiar desde 1932, generación tras generación mantenemos el compromiso de ofrecer al cliente la máxima calidad y el respeto por el buen hacer tradicional.

¿Cúal es el secreto de las patatas Bonilla?
No hay secretos, solamente ilusión, y no cambiar nunca la idea de usar las mejores materias primas.
César Bonilla
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